Solo por escribir

Es interesante lo que uno hace, cuando no se tiene otra cosa que hacer. No puedo dejar de escribir, y lo comparto con todos ustedes :)

viernes, 3 de agosto de 2018

Apóstata


Sin ambages abjuró en medio de la algazara. Estaba demás; pasó demasiado tiempo soportando el encono y tenía el espíritu alicaído. Se prosternó versus la caterva implorando perdón.

Su perorata era clara, pero la ignominia cometida transgredía los principios morales.

Detalló los pormenores de las vicisitudes declarándose impío: aceptó haber copulado con media docena haifas;   enervado en mente y espíritu, sucumbió a la concupiscencia.

Cavilando, sabía que ahí no había lugar para hombres epicúreos como él.

Obnubilado y lleno de vesania, sintió el emético miasma recorrer su garganta hasta excretar todo lo que había en su interior. De un exabrupto tomó la patena, la afiló y cortó sus venas. Su cuerpo, exangüe y decúbito supino, fue abandonado sin apoteosis ni panegíricos.

Desde entonces, en ese lugar, un cenotafio recuerda el fútil destino para todo zafio  apóstata.


Alfredo Martínez Pizano

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